Jolla Phone 5G: los finlandeses de Nokia vuelven con un smartphone europeo

En diciembre de 2025, la empresa finlandesa anunció Jolla Nuevo smartphone - Jolla Phone 5G. Ejecutado en el sistema Linux Sailfish OS 5, el teléfono se dirige a los usuarios que buscan una alternativa al duopolio Android e iOS, haciendo hincapié en Privacidad, y la soberanía tecnológica europea. El objetivo mínimo de dos mil pedidos anticipados se superó en menos de 48 horas. Las entregas están previstas para el primer semestre de 2026.

Una empresa con una historia turbulenta

La historia de Jolly comienza en 2011, cuando un grupo de antiguos empleados Nokia abandonó la empresa tras la polémica cancelación del proyecto MeeGo. En aquel momento, Nokia, bajo la dirección de Stephen Elop, apostaba por Windows Phone, una decisión que resultó fatal en retrospectiva. Los fundadores de Jolly, entre los que se encontraban Sami Pienimäki y Marc Dillon, tomaron los componentes de código abierto de MeeGo y empezaron a construir su propio móvil. Ecosistema. El nombre Jolla - „jolka“ en finés, un pequeño velero- pretendía simbolizar un barco ágil capaz de maniobrar entre los gigantescos transatlánticos de Samsung y Apple.

El primer teléfono Jolla llegó en 2013 con un innovador concepto de cubiertas modulares „The Other Half“ y control por gestos, algo sin precedentes en el mercado en aquel momento. Después hubo un intento de crowdfunding para una tableta, pero acabó en fracaso: no todos los patrocinadores recibieron sus dispositivos y la empresa se vio inmersa en una reestructuración. Jolla sobrevivió, pero dejó de centrarse en el hardware y pasó a licenciar el sistema operativo Sailfish.

El año 2023 trajo más complicaciones. Debido a la presencia de inversores rusos en la estructura de propiedad -un problema que se hizo más acuciante tras la invasión rusa de Ucrania-, la antigua dirección compró la empresa mediante un procedimiento de reestructuración aprobado por el tribunal finlandés. La Jolla Oy original quebró formalmente en mayo de 2024, pero las actividades empresariales, los empleados y la propiedad intelectual se transfirieron sin problemas a la nueva entidad. Jolla entra así en 2026 limpia del pasado, aunque con cicatrices que los usuarios más experimentados no han olvidado.

Sailfish OS 5: el único sistema móvil europeo

El corazón del nuevo teléfono es Pez vela OS 5, un sistema operativo arraigado en la tradición de Nokia. Es un Linux en toda regla, no una ramificación de Android. El control se basa en gestos: deslizar el dedo desde distintos bordes de la pantalla sustituye a los tradicionales botones de navegación. El sistema está diseñado para ser „local-first“: los datos permanecen principalmente en el dispositivo y sólo se sincronizan a petición explícita del usuario.

El argumento clave es el acceso a la privacidad. Sailfish OS no recopila datos en segundo plano, no incluye análisis ocultos y no requiere una cuenta con ninguna gran empresa tecnológica. Como señala Jolla, un teléfono Android típico envía megabytes de datos al día a Google, aunque nadie esté utilizando activamente el dispositivo. Sailfish OS permanece en silencio hasta que el usuario permite explícitamente la conexión.

La compatibilidad con aplicaciones Android es esencial para un uso práctico. La tecnología AppSupport permite instalar y ejecutar aplicaciones Android, incluidas las de banca, mensajería y navegación. El usuario puede desactivar la capa androide en cualquier momento y utilizar el teléfono como un dispositivo Linux puro. Las aplicaciones nativas para Sailfish OS están disponibles en la tienda oficial Jolla Store y en los repositorios comunitarios OpenRepos y Chum.

Jolla promete al menos cinco años de actualizaciones del sistema operativo y disponibilidad de piezas de repuesto, incluidas baterías y tapas traseras.

Especificaciones: base sólida, no bate récords

El Jolla Phone 5G no apunta a la gama alta de especificaciones, sino que ofrece especificaciones equivalentes a las de un smartphone cotidiano completo. La pantalla es un panel AMOLED de 6,36 pulgadas de diagonal con resolución Full HD+ y una densidad de aproximadamente 390 ppi, protegido por Gorilla Glass. Está alimentado por un chipset MediaTek no especificado compatible con 5G, complementado por 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, ampliables con una tarjeta microSDXC de hasta 2 TB.

La cámara combina un sensor principal de 50 Mpx con una lente ultra gran angular de 13 Mpx, mientras que la cámara frontal tiene una lente gran angular con una resolución no especificada. La batería de 5.500 mAh es reemplazable, una característica poco habitual en 2026. La conectividad incluye 5G con soporte dual nano-SIM, Wi-Fi 6, Bluetooth 5.4 y NFC. Hay un lector de huellas dactilares en el lateral y el teléfono tiene una luz de notificación LED RGB.

Tiene unas dimensiones aproximadas de 158 × 74 × 9 mm y pesa unos 200 gramos. El teléfono está disponible en tres colores, Snow White, Kaamos Black y The Orange, y las tapas traseras son intercambiables, un guiño a la tradición de „La otra mitad“ del primer modelo.

Interruptor de privacidad: ¿hardware o software?

Una de las características más llamativas es el interruptor físico de privacidad situado en el lateral del teléfono. Permite desactivar el micrófono, el Bluetooth, las apps android u otros componentes según la configuración del usuario.

Sin embargo, es importante señalar un detalle en el que se han fijado los críticos: mientras que algunos proyectos competidores centrados en la privacidad (como Purism Librem 5) utilizan interruptores de hardware que desconectan físicamente el circuito, el interruptor del Jolla Phone está basado en software, es decir, controlado por el sistema operativo. Esto es funcionalmente útil, pero en términos de seguridad absoluta es una categoría diferente de protección.

Cuánto cuesta y dónde comprarlo

Los pedidos anticipados se realizan exclusivamente a través del sitio web de Jolly. El sistema está diseñado como financiación comunitaria: el teléfono sólo se fabricará si se hacen suficientes pedidos. El primer lote (2.700 unidades a 499 euros) y el segundo (2.100 unidades a 549 euros) ya están cerrados. Actualmente está abierto un tercer lote con un precio de 579 euros y un máximo de 10.000 pedidos anticipados en total, con fecha límite a finales de febrero de 2026. Se espera que el precio final de venta al público se sitúe entre 599 y 699 euros.

El depósito es de 99 € y es totalmente reembolsable. El pago final se cobrará entre febrero y marzo de 2026. La disponibilidad se limita a la UE, Reino Unido, Noruega y Suiza, con la posibilidad de ampliarla a otros mercados en el futuro. El montaje final tiene lugar en Salo (Finlandia).

Si los pedidos anticipados alcanzan las 10.000 unidades, Jolla promete revivir la plataforma The Other Half: fundas inteligentes modulares con una plataforma de innovación abierta.

Contexto: por qué debería importar a los europeos

Jolla Phone 5G no es un smartphone más. Es un intento de construir un ecosistema móvil europeo independiente en un momento en que prácticamente todo el mundo móvil depende de plataformas estadounidenses (Android, iOS) o chinas (HarmonyOS). Junto con Fairphone en hardware sostenible y HMD (antes Nokia) en diseño europeo, Jolla representa el tercer pilar del impulso a la autosuficiencia tecnológica europea.

Al mismo tiempo, hay que ser realista. Sailfish OS tiene una base limitada de aplicaciones nativas, y la dependencia de la capa de compatibilidad de Android conlleva compensaciones de estabilidad. El hardware anterior de Jolly ha sido criticado por su desfavorable relación especificaciones-precio. Y el historial de la empresa -una tableta fallida, problemas financieros, complicaciones con inversores rusos- requiere un nivel de confianza significativo por parte de los interesados.

Para los usuarios que se preocupan más por la privacidad y la apertura que por un ecosistema de aplicaciones perfecto, Jolla Phone 5G puede ser una opción interesante. Para otros, al menos, es la prueba de que existen alternativas a las grandes plataformas, y de que alguien en Europa sigue dispuesto a construirlas.

Ir arriba